En el país de Hacer y Deshacer todos estaban muy ocupados. Cada día los médicos se dedicaban a hacer de tripas corazón, los ingenieros especializados en renovables hacían aspavientos y los políticos, por su parte, no podían evitar hacer oídos sordos. También había albañiles que hacían castillos en el aire y carpinteros que, con paciencia de santo, hacían una y otra vez tabla rasa. Ademas, los abogados de familia no perdían oportunidad de hacer el primo y los traductores se hacían continuamente el sueco... Imaginaos si todos estaban ocupados en aquel país, que hasta los actores porno se hacían la picha un lío... Y sin duda os preguntareis quiénes eran los que deshacían en el país de Hacer y Deshacer. Pues la verdad es que no lo sé, pero yo me deshago en elogios hacia vosotros por haber aguantado leyendo hasta aquí.